Sunday, February 21, 2010

Un momento vergonzoso en Rhodes

Todos los jueves, tengo la clase del laboratorio de la química orgánica. La clase empieza a las doce y media de la tarde y dura por cuatro horas. El jueves pasado, sin embargo, ¡la clase duró por casi seis horas! Mis dos amigas y yo salimos (14.1.2) de la clase a las seis de la tarde. Tuvimos (14.1.2) mucha hambre y, por eso, fuimos a la cafetería para cenar. A la sección de la parrilla, Leroy, el cocinero, estaba (14.1.1) sirviendo los panqueques. Mis amigas se alegraron (14.3.2) porque les gustan los panqueques mucho. No me gustan mucho los panqueques sin chocolate o algún tipo de fruta. No obstante, después de ver la comida a la “zona de casa” que parece poco apetitoso, decidí (14.4) a comer los panqueques. Cuando fui a la sección de la parrilla, me di cuenta de que ¡había panqueques de arándano también! Me emocioné (14.3.2), especialmente desde que tuve mucha hambre. Cuando la mujer a la parrilla con Leroy me preguntó cuál tipo de panqueques quería (14.3.1) (los de arándanos o los sin arándanos), le dije a ella muy alegremente que quería los de arándanos. Muchas personas me dicen que mi voz es muy alta y que cuando hablo parece que una niña pequeña está hablando. Por lo visto, la mujer a la parrilla pensó lo mismo de mi voz porque ¡empezó a reír en voz muy alta! Había otros estudiantes detrás de mí y me pregunté (14.4) si ellos estaban riendo también en sus mentes. Estaba avergonzada. De inmediato, tomé mis panqueques y salí de la parrilla. No pensaba (14.2) que era tan chistoso, pero cuando fui a obtener más panqueques diez minutos luego, la mujer me vio y ¡empezó a reír otra vez!

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