Un día (2.2.1) durante el verano, mi hermana y yo estábamos sentando en casa y quejando a nuestra mamá de estar aburridas (2.1.2). Le dijimos a ella que queríamos hacer algo diferente. No queríamos jugar afuera, nadar, o mirar la televisión (2.2.1). Mi mamá propuso la idea de montar a caballo. Mi hermana y yo somos muy alegres (2.5.1). Montar a caballo fue seguramente una actividad diferente para nosotros. Mi mamá encontró a alguien que podía darnos lecciones de montar a caballo.
Me enamoré de caballos durante mis lecciones. Después de tres meses (2.3.2) de montar a caballo, pregunté a mis padres si puedo tener un caballo. Al primer, ellos pensaban que era demasiado pronto para comprar un caballo. Ellos me dijeron que un caballo era una gran responsabilidad y era demasiado joven. Mis padres vieron que amaba a caballos mucho, sin embargo, y una semana después ellos estuvieron de acuerdo de comprarme un caballo. Ya sabía cuál caballo quería. Su nombre era Luz del sol (Sunshine) y había sido montar a ella por algún tiempo (2.5.3). Fui muy emocionada cuando mis padres comprarla para mí.
Tenía Luz del sol por cinco años y me divertí mucho montar a ella y cuidar por ella. Ella fue la yegua (2.2.2) mejor del mundo para mí. Cuando empecé a asistir a la universidad, sin embargo, tuve que vender a Luz del sol porque ya no estaría en casa para cuidar por ella. Estaba muy triste, pero los recuerdos que tengo de ella siempre serán conmigo.
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