Thursday, January 28, 2010

Mi viaje a India

Por muchos años, mi hermana y yo habíamos sido decirles a nuestros padres que nos llevaran a India para que pudiéramos ver los lugares de dónde son. Y cada tiempo que mi hermana y yo mencionábamos un viaje a India, mi hermana y yo oiríamos la misma respuesta de nuestros padres: “India está muy lejos de aquí”, “Mi cuerpo no puede manejar el viaje por avión por veinte horas”, o “No queremos que tu hermana y tú se enfermen allí del ambiente diferente”. Mi hermana y yo les explicáramos que éramos las solas dos personas de todos nuestros primos y amigos indios que todavía no habíamos ido a India. Además, había hecho dieciocho años que mi mamá había ido a India. Mi papá nunca había regresado a India desde que vino a los Estados Unidos (había hecho veinticinco años). Aunque todos de sus familias estaban en los Estados Unidos, ¿no se echaban de menos a sus amigos?

El diciembre pasado, estaba determinada a ir a India. Mis abuelos estaban en India por algunos meses para visitar y me dijeron que viniera a verlos. Les dije a mis padres que si no me quisieran llevar a India, iría por mí misma. Sorprendente, mi papá acordó a ir conmigo. Mi mamá, sin embargo, todavía no quería ir. Mi hermana no quería ir tampoco porque ella quería ir con mis primos que decidieron ir a India el año próximo. Yo estaba triste porque quería ir a India como una familia. Después de mucha persuasión, no obstante, mi mamá y mi hermana acordamos a venir. Finalmente, ¡estaba yendo a India!

Cuando llegamos a Vadodara, India, mi familia y yo estábamos asombrados. Mis padres dijeron que todo parecía muy diferente y había mucha más gente. Mi hermana y yo nunca habíamos visto un estilo de vida tan diferente. Había los perros, las vacas, y los humanos en las calles mientras que los coches estaban moviendo en las mismas calles. Además, había muchos menos coches y más motocicletas con tres o cuatro personas en cada moto. Había coches con tres ruedas (se llaman “rickshaws” y son los taxis de India) también. Para mi hermana y yo, llevaba algunos días para ser acostumbradas a la vida de India.

Después de unos días, mi hermana y yo empezamos a gustarnos a India. Conocimos a mucha gente—los parientes lejanos, los amigos de nuestros padres, y las familias de los amigos de nuestros padres. Además, fuimos a Dehli por tres días para recorrer la ciudad. Vimos el Palacio de Corona (Taj Mahal) y El Fuerte Rojo que eran sitios hermosísimos. Cuando regresamos a Vadodara, visitamos la ciudad dónde mi papá se crió. Conoció a sus dos amigos mejores de infancia. Me alegré mucho a ver la reunión de los “tres mosqueteros”. Visitamos el colegio de mi papá también. Yo trataba de imaginar a mi papá cuando era niño. Vimos la casa en que mi papá vivía, pero no fuimos dentro de ella porque había una familia que estaba viviendo en ella. Después de ese viaje, visitamos la aldea de mi mamá. La aldea fue tan pequeña y casi toda de la gente que vivía allí cuando mi mamá era niña había dejado para trasladarse a la ciudad. Fuimos dentro de la casa de mi mamá (la familia de ella todavía posee la casa) y parecía ser abandonada también. Mi mamá estaba muy sorprendida. Ella nos dijo que todos los cuartos en la casa parecían más grandes cuando ella vivía allí. Mi mamá nos mostró dónde ella durmió y dónde ella cocinó con su mamá. Como yo trataba de imaginar a mi papá cuando era niño, yo trataba hacer lo mismo con mi mamá. Los viajes a los lugares dónde mis padres se criaron fueron muy memorables.

Después de regresar a Vadodara, fuimos de compras. La ropa era más barata que la en los Estados Unidos y, por eso, compramos mucha ropa. Además, compramos muchos postres indios y otras cosas para darles a nuestros amigos en los Estados Unidos. Al fin de nuestro viaje, ¡habíamos hecho ocho maletas grandes y cuatro maletas pequeñas para devolver a nuestra casa!

Mi viaje a India con mi familia fue muy notable para mí. Estoy contenta de haber podido ver de dónde mis padres son y aprender más de India. ¡No puedo esperar ir otra vez!

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